I Encuentro Spacial Splora - Pinar de Antequera - Valladolid

I Encuentro Spacial… visto por la tripulante Tania

Encontrarse y reírse es una de las mejores formas de crear, y cuando hablamos de voluntariado, es una de los pilares básicos para favorecer la motivación… eso y más hicimos en el Encuentro Spacial

Han pasado ya unos años desde que oí hablar de la “nave” Splora por primera vez, era algo… inabarcable, lejano… y con muchas piedras en el camino pero con una tripulación a los mandos de la que te fías totalmente.

I Encuentro Spacial Splora - Pinar de Antequera - Valladolid

Durante estos meses/años hemos ido creando, con pies de plomo, con prudencia, aprendiendo de los errores, construyendo todo lo que íbamos a decorar y a disfrutar después, todo desde cero… Todo iba adelante, incluso en marzo de 2020, el confinamiento activó nuestras mentes, y aceleramos el viaje, y disfrutamos, y se nos oyó… Después un poco de calma, necesaria, y la nave vuelve a partir.

El domingo 4 de octubre tuvo lugar el primer Encuentro de la Fundación Splora después de estos meses tan atípicos. Queríamos vernos, compartir, planificar, diseñar nuestra ruta para los próximos meses; y queríamos hacerlo de forma presencial porque… ¡no hay color!, encontrarse y reírse es una de las mejores formas de crear, y cuando hablamos de voluntariado, es una de los pilares básicos para favorecer la motivación.

El encuentro se estaba haciendo de rogar, que si la lluvia, que si el verano, que si una pandemia… en fin, excusas… pero ¡por fin lo hicimos!… y no defraudó.

I Encuentro Spacial Splora - Pinar de Antequera - Valladolid

Reconozco que yo iba algo escéptica, a mi estos meses me han hecho mella, tanto psicológica como emocionalmente… y mi voluntariado en la fundación Splora no ha estado entre mis prioridades; pero me conozco, y sé (después de ya muchos años como voluntaria en distintos ámbitos) dónde encuentro mi motivación, y siempre es en el mismo sitio, en la gente con la que comparto los proyectos. Si no fuera por los equipos de trabajo de los que me rodeo, no encontraría las ganas, ni la fuerza, ni las ideas… y el equipo de gente que forma este proyecto es sublime, quizá el mejor que me he encontrado. Más de una veintena de piezas con unas mochilas cargadas de experiencia, locuras e ilusión, mucha ilusión.

Y allí estábamos casi todos, haciendo un pequeño esfuerzo un domingo por la mañana y dedicando nuestro tiempo libre a crear, a inventar cosas para los demás, a dejar el mundo que nos rodea mejor de cómo lo encontramos, y para ello, dejábamos fuera del pinar nuestros problemas, nuestras incertidumbres, nuestras dudas, nuestros miedos de todo este tiempo, y nos centrábamos, como si detrás de los pinos no hubiera nada más, en lo que nos iban proponiendo las personas que habían dedicado otro precioso tiempo de sus vidas personales para diseñar un encuentro dinámico y creativo que nos emocionara y nos diera batería. Lo consiguieron, una vez más, Splora y sus splorantes me han dado mecha hasta la próxima vez que nos veamos las caras y sigamos avanzando y seamos referentes en la transformación social. Ahora, con ganas, dedicaré el tiempo que pueda a cumplir con mi parte en este viaje, porque sin haber llegado todavía al destino, ya está mereciendo la pena el trayecto.

Despegamos.

Tania Herreras Revilla
Voluntaria Splora
Equipo La [ Grada

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